Sobre el destete

“…la lógica de dejar de mamar está asociada al desarrollo de las fases sexuales, no es porque a un@  le apetezca. Si el niñ@ se autorregula, cuando siente sus genitales, la fuerza del impulso sexual le lleva a  buscar otros “objetos” más funcionales para satisfacer el placer que las tetas de su madre, y si existe la posibilidad de satisfacer ese placer dejan de mamar… El problema es cuando son familias cerradas o madres que no permiten ese pasaje a lo genital, entonces se puede establecer una fijación oral y una imposibilidad de cambiar de objeto sexual” Xavier Serrano Hortelano

Hoy he encontrado en las redes sociales un artículo muy interesante sobre la finalización de la lactancia El destete: todo lo que debes saber. Al leer el texto ha llamado mucho mi atención recomendar la lactancia hasta los 7 años. Dentro mis estudios de Especialista en Ecología de sistemas humanos, crianza ecológica y prevención psicosocial (ESH) de la Escuela de Terapia Reichiana (Ester),  se nos informa que es a partir de los 12 meses aproximadamente que l@s bebés van a responder progresivamente con una disminución de la succión hasta los 2-3 años, a veces algo menos o algo más, dependiendo de las necesidades emocionales de la relación madre-hij@.  

La entrada en la siguiente fase llegará alrededor de los 3 años, dando paso al desarrollo de la genitalidad y la apertura al mundo social.  De esta forma el niñ@ al contar con unos sistemas internos cada vez más maduros pasará de la auto-regulación emocional obtenida a través del placer que le proporciona la  succión y el contacto materno a la integración con los años de la propia auto-regulación. Al principio de esta fase serán el descubrimiento del entorno y la práctica de muy variadas formas de movimiento y motricidad,  una de sus actividades preferidas, algo que además también sirve para descargar tensiones. Progresivamente pasará a tener nuevos amig@s y disfrutar de las relaciones con otr@s niñ@s y adult@s de fuera de su familia.

Si bien antes era la teta y el cuerpo de mamá el que le nutría afectivamente y le ayudaba a gestionar sus emociones. A partir de este momento será el cuerpo del propio niñ@ el que empieza a organizarse para continuar su proceso de maduración iniciándose en la auto-regulación genital. Llegados a este punto,  l@s otr@s  y el  entorno  serán cada vez más atrayentes. Comienza aquí también una nueva fase para sus cuidadores,   la de favorecer su impulso vital para  entrar en el mundo social a través de las nuevas relaciones.lactancia

¿Cuál es entonces el mejor momento para comenzar el destete en una criatura?

Antes de contestar hemos de tener en cuenta que a cada un@ de nosotr@s nos acompañan nuestros propios límites en relación a cómo sobrellevamos nuestro propio proceso de maduración dentro de en un sistema social que lleva siglos desatendiendo las necesidades de la infancia.

Por fortuna a cada día en todo el planeta son más las familias que eligen informarse para acompañar respetando los procesos de crecimiento del ser humano desde su concepción.¡El mundo está cambiando y lo estamos cambiando nosotr@s! Las familias cambiando nuestros hábitos de crianza y patrones educativos dañinos. Aún así es necesario recordar que  todavía no disponemos de muchas investigaciones y alternativas en este ámbito, ni tampoco sabemos de los resultados nuestras prácticas a largo plazo.

Por eso cuando una familia acude a un@ especialista en crianza ecológica y prevención psicosocial con una pregunta como esta, basamos nuestras actuaciones en base a referencias biológicas y evolutivas que favorecen el equilibrio biopsicológico de la persona. Me refiero a su estado de ánimo,  forma de comunicar  y establecer relaciones, etc.  variables  nos  proporcionan valores sobre su salud y la salud del sistema familiar. Por ello aunque nos orientemos siguiendo el proceso ontogénico basado en las investigaciones de Wilhelm Reich que luego ha sido ampliadas por diferentes orgonterapeutas post-reichianos. No defendemos un único modelo, ni unas pautas de intervención generales, ya que tampoco disponemos de la certeza necesaria sobre las consecuencias de seguir al pie de la letra el proceso ontogénico.

Así que llegado el momento en que una madre y un hij@ comiencen a sentir que es tiempo de destetar, nuestra labor será acompañar  el sistema familiar sin dar por sabido nada, respetando la individualidad de cada caso y la flexibilidad que requiera la aplicación de nuestra labor asistencial y preventiva. Sirviendonos de nuestra experiencias  y todas las teorías que conocemos como referencia, pero nunca vamos a usarlas para impedir que podamos observar la salud del niñ@ y la familia.

La intervención preventiva va a estar siempre basada en el concepto de relación, no lo que pasa o lo que se hace, sino la relaciones que se establecen entre los componentes de la familia y en su interacción con las otras personas y entornos. Según las leyes de la orgonomía y la teoría de la auto-regulación, lo que observamos y sentimos nos ayuda a entender lo cada organismo vive dentro del sistema,  de esta forma nuestra labor es acompañar  a cada familia en su proceso, porque cada patrón de organización de lo vivo tiene un ritmo y un momento propio.

Otra  variable muy importante que caracteriza nuestro trabajo es la asunción de nuestra propia neurosis, consecuencia de la propia historia familiar. Por ello desde el paradigma reichiano, cada un@ de los profesionales que acompañamos procesos familiares pasamos por un trabajo terapéutico que nos ayuda a entrar en contacto con nuestro propio  carácter y coraza,  y la relación con las defensas que hemos ido estructurado para compensar nuestras vivencias familiares.

En resumen la ESH es una nueva herramienta que une las experiencias de la clínica junto con las experiencias de la prevención. ¡Conscientes de que no existe una teoría práctica o única dentro de cada proceso!  Por lo que vamos a necesitar establecer vínculos con cada una de las familias que buscan nuevas formas de crianza, para pasar progresivamente a  plantear las posibles medidas de intervención. Porque si bien es verdad hasta los 3 años necesitamos exceso de protección, es a partir de este momento que necesitamos empezar a descubrir el mundo superando día a día pequeños retos, situaciones que poco a poco irán modelando nuestra autoestima y autoconcepto.

Así cada familia elige prevenir o curar y lo primero que recomiendo antes de iniciarnos en la maternidad o la paternidad es, una revisión de las vivencias familiares infantiles, algo que darse a través de la propia búsqueda personal, la entrada en grupo de crianza o la posibilidad de iniciar un trabajo terapéutico para facilitar el contacto con las emociones  pasadas. Darnos de esta forma la oportunidad  de cortar con la transmisión de  patrones, actitudes y reacciones que bloquean el desarrollo biopsicológico de nuestras criaturas.

Para profundizar en el tema podéis ver este Vídeo de Xavier Serrano Hortelano, director de la Escuela Española de Terapia Reichiana

Xavier muchas gracias por toda tu labor clínica, asistencial y preventiva, gracias a todo el equipo del que formas parte por esta energía tan saludable y vital que nace de dentro.

Gracias también a Montserrat Catalán Morera, por ser como una madre en tierras catalanas, gracias por acercarme a los descubrimientos de Wilhelm Reich y hablarme por primera vez del trabajo de la Escuela Española de Terapia Reichiana.

También gracias a l@s compañer@s de la escuela, cada vez estoy más segura del camino que inicié hace 33 años, ahora es un gusto recorrerlo junto a vosotr@s.

 Más:

https://saltamontesasul.wordpress.com/2013/05/29/video-sexualidad-y-lactancia-2/

https://saltamontesasul.wordpress.com/tag/lactancia/

Imágenes: google.es

Anuncios

9 Respuestas a “Sobre el destete

  1. Pingback: ¿Por qué y hasta cuando es recomendable tomar el pecho? – CRIATURAS.org·

  2. Reblogueó esto en Guia Migjorny comentado:

    “…la lógica de dejar de mamar está asociada al desarrollo de las fases sexuales, no es porque a un@ le apetezca. Si el niñ@ se autorregula, cuando siente sus genitales, la fuerza del impulso sexual le lleva a buscar otros “objetos” mas funcionales para satisfacer el placer que las tetas de su madre, y si existe la posibilidad de satisfacer ese placer dejan de mamar… El problema es cuando son familias cerradas o madres que no permiten ese pasaje a lo genital, entonces se puede establecer una fijación oral y una imposibilidad de cambiar de objeto sexual…Xavier Serrano Hortelano

    Me gusta

  3. Pingback: VÍDEO: SEXUALIDAD Y LACTANCIA | SALTAMONTES ASUL: Aprendizaje, bienestar y bioecología para todas las edades.·

  4. Asul, un artículo interesantísimo y completo. Para mi, un punto fuerte es en relación a auto percepción de la madre a respecto de sus procesos individuales y la importancia del ritmo natural de cada uno: hij@ y madre. Yo como cuidadora de Paulo, con 10 meses… estoy en ello y he aprendido un montón contigo. Muchas Gracias y deseo que siga escribiendo sobre el tema, pues lo haces muy bien. Suceso guapa.

    Me gusta

  5. En cuanto a la duración de la lactancia Michel Odent dice en su libro El bebe es un mamífero dice:
    “Un bebé pigmeo es alimentado al pecho, frecuentemente, hasta la edad de cinco años.
    En todas las sociedades polígamas parece que los bebes duermen con su madre, y maman durante varios años, a menudo de tres a cinco años y a veces incluso mas.”
    También hay otro dato que nos lo da el lenguaje. A los primeros dientes se les llama dientes de leche. Esta expresión debe ser muy antigua, anterior al consumo de leche de vaca que es muy reciente, por lo que debe hacer referencia a los dientes que salen durante el consumo de leche materna. El último diente de leche sale entorno a los cinco años lo que nos da una idea de cual debería ser la duración de la lactancia.
    Creo que Evania Reichert está equivocada en su planteamiento de la duración de la lactancia y debería de revisarlo.
    La madre que amamanta debe hacer frente a numerosas presiones, incluida su propia neurosis, que hacen de la lactancia una carga, más que un placer (lo que debería de ser). También en El Bebe es un mamífero Michel Odent deja constancia de esto:
    “Para amamantar a un bebé durante varios años, una mujer moderna debe estar dotada de una capacidad poco común de resistencia a las presiones sociales, incluidas las intrafamiliares” (Haciendo referencia a los maridos)
    Para más información sobre la lactancia podeis visitar el blog de Matrioskas programa de radio almaina:
    http://matrioskas.radioalmaina.org/category/lactancia-materna/
    Paz y amor

    Me gusta

  6. Hola Patricia, muchas gracias por sumar con tu experiencia y ayudarnos a completar la perspectiva sobre la lactancia. Ambas coincidimos en la importancia de esta fase hasta los 3 años, como periodo sensible y estadio de maduración neurobiológica. Desconocía las investigaciones sobre el sistema inmunológico, te agradecería si puedes citar el autor o la fuente para profundizar en el tema. Me gustaría aclarar que al mencionar la frase “tiempo de destete”, me refiero al momento en que uno de los dos miembros del sistema, niñ@ o madre, sienten el impulso interno y natural de no seguir con la lactancia. Como sabemos cada vez son más las teorías en relación a este proceso. Para nosotr@s, que seguimos las leyes de orgonomía y la teoría de la auto-regulación de Reich, lo más importante va a ser no forzar los deseos ni de la madre, ni del bebé. Entendemos la lactancia como una relación de nutrición energética además de alimenticia o inmunológica y en muchos casos, pueden ser los bebés los primeros en dejar de mamar (como fue mi caso) o puede que sea la propia madre la que empieza a sentir la necesidad de no continuar con la lactancia, pero lo que es cierto es que ambas están relacionadas. Conocemos casos de madres que se han empeñado en dar el pecho por encima de todo, porque existe la creencia de que es lo que es lo mejor para el niñ@, y al final ha sido su propio cuerpo el que ha reaccionado con diferentes complicaciones mastitis, hongos, etc. En estos casos es mucho más saludable transmitir protección y dar el biberón con cariño para no entrar en disonancia con lo que tu cuerpo y tus sensaciones internas expresan.
    Me gustaría aclarar que en esta relación no hay culpable ni víctima, nos encontramos en la actualidad en un momento crucial en el que por primera vez se empiezan a reconocer las verdaderas necesidades y procesos energéticos-emocionales y su relación con la formación del carácter y el cerebro. Hoy sabemos que en los primeros meses de vida, incluso en el útero el bebé no se percibe a sí mismo y no percibe a l@s otr@s distintos de él. Percibe olores, sonidos, ve formas, toca lo tocan… Según está interacción va a establecer su percepción psico-neurosensorial (única para cada persona), su forma de sentir y actuar. A partir de estas interacciones se desarrolla en el lazo afectivo que va a determinar la vida relacional futura.
    Por otro lado, la pulsión de hambre tienen un origen corporal en una o varias partes del cuerpo, un polo orgánico y otro psíquico; sentimos tensión corporal y psíquica lo que nos lleva la búsqueda del alimento. Aparece la sensación de hambre, en el estómago, boca, lengua, labios unida a la tensión corporal interna y psíquica, lloramos y gritamos y nuestro cuerpo se tensa como consecuencia a la sensación de desagrado. Esta tensión está controlada por el sistema neurovegetativo que se subdivide en sn simpático, relacionado con la actividad y parasimpático con el reposo. En una fisiología natural funcionan en alternancia. Si el bebé vive situaciones de sobre estrés y esto puede suceder ya dentro del útero de la madre. Las posibles alteraciones en este proceso de adult@s se manifestarían con conductas compulsivas, exceso de alimentos, de trabajo, fumar, hablar, etc. Y la persona puede tener dificultades para dar y amar, con expectativas de recibir y amamantarse de las relaciones que establece.
    El crecimiento físiológico es entonces el resultado directo de la ingestión de la leche, en cambio, la maduración psíquica depende en gran parte del alimento afectivo. Las consecuencias de una función materna percibida como débil o invasiva EN EL MOMENTO DE LA CONSTRUCCIÓN DELA PERSONALIDAD pueden dar paso a enfermedades como la bulimia y la anorexia. A día de hoy sabemos que estas se establecen en los periodos sensibles: concepción, embarazo, nacimiento y 3 primeros años.
    Y es que en nuestra leche hay un aspecto con el que no contábamos, “su análisis energético-emocional y psicológico” en el que podemos encontrar moléculas, basadas en la alegría o en la tristeza. Hoy sabemos que las primeras son perfectas para el amamantamiento. Pero las segundas serian causantes de trastornos de humor, comportamiento y distintas patologías adultas. También que la tensión provoca en l@s niñ@s un sentimiento consciente o inconsciente de inseguridad. Un sentimiento que a much@s adult@s de hoy nos cuesta entender emociones internas de rabia o tristeza que afloran a veces sin encontrar explicación (Groodeck).
    Desde la ecología de sistemas humanos (ESH) lo que recomendamos es no forzar nada, observar y escuchar lo que cada uno de los cuerpos nos está transmitiendo, por encima de lo que establecen las teorías o mentalmente la madre se han propuesto. Porque lo más importante va a ser cuidar una relación en la que ambos se sientan cómodos, en la que no se fuerce ningún ritmo, ni en la madre ni el del bebé.
    En Resumen de lactantes absorbemos alimentos reales por la boca y alimentos afectivos, esta relación energética quedará gravada dentro de cada un@ de nosotr@s. Si no fue emocionalmente saludable, de adolescentes o adult@s, cualquier sensación de inseguridad, peligro o de desestabilización, provocan un sentimiento interior que se trataran de calmar con una descarga pulsional. Una de las causas más frecuentes de la bulimia es la falta de alimentos afectivos por destete brutal o progresivo y la necesidad de sentirse protegido. La cantidad de alimento que se ingerirá es proporcional a la que le falta a nivel afectivo y de protección. Es la sensación de falta de alimentos afectivos la que activará el reflejo. (Enciclopedia Bérangel).
    En el caso de la anorexia la persona rechaza alimentarse, a consecuencia de haberse sentido obligada y forzada en esta relación natural, sufre por no haber recibido el amor al cual tenía derecho cuando nació. No se acepta su cuerpo porque no se sintió aceptada. Cuando una persona bulímica se precipita compulsivamente sobre el alimento o sobre cualquier otra cosa “Sufre de un destete de afecto muy grande y busca ese cariñó en los alimentos. Personalmente es un tema que he vivido muy de cerca, es por eso que nace de dentro esta necesidad de comunicar y acercar a las familias, lo importante de las necesidades energéticas y emocionales dentro de las familias y, la importancia de ir suavizando esta relación entre madre e hij@ a partir de los 3 años abriéndonos a la relaciones con otras figuras afectivas y a la interacción con el entorno.
    Si el periodo de amamantamiento se prologa demasiado, entrando en el periodo de producción (18-36 meses), por ejemplo el bebé puede bloquear el surgimiento de su agresividad natural, fundamental para el desarrollo de la asertividad en la vida. Las características asociadas son la comodidad, aunque tenga talento y competencia, a la persona le faltará el impulso de conquista, lucha y confrontación.
    Cita del libro Infancia Edad Sagrada, años sensibles en que nacen las virtudes y los vicios humanos de Evania Reichert

    Me gusta

  7. Otra arista que se está desconociendo en este artículo, es que el sistema inmunológico de un niño no se completa hasta los 6 años aproximadamente, por lo que en la práctica (y así pediatras inmunólogos lo confirman) se observan niños que maman más tiempo, y es justo porque inmunológicamente lo requieren….

    Me gusta

  8. Me llama la atención que en al artículo se hable de cuándo es el tiempo de destetar, sin dejar cabida al destete espontáneo o natural. Por otro lado, como consejera de lactancia (y madre lactante ) les aseguro que esto: “una madre y un hij@ comiencen a sentir que es tiempo de destetar” no ocurre prácticamente nunca al unísono, y la mayor parte de las veces es la madre quien quiere destetar; esto antes de los 3 años, ya que antes de esa edad es infrecuente que un niño se destete espontáneamente, salvo excepciones cuyos orígenes están perfectamente reportados (introducción de exceso de alimentación, cereales, chupones, ser segundos o sucesivos hijos), y lo demás son huelgas de lactancia: que no destetes espontáneos. Entonces, claro que hay que acompañar a las mamás, y a los bebés, pero siempre partiendo del punto indiscutible de que lo ideal y verdaderamente respetuoso sería el destete natural. Espontáneo. Ése que sucede de forma paulatina entre (según estudios antropológicos) los 2,5 y 7 años (claro, en ausencia de intervención social).

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s